30 de enero de 2008

Enola

Fue como viajar al pasado, a una época que aunque ahora recuerdo como dorada, seguramente no lo fue tanto antes de recibir el purificador baño de la idealización y los olvidos, ese que uno suele aplicarle a todo momento que no sea ahora. No es que por eso quiera restarle mérito a todo lo anterior, solo bajarlo a tierra.

Extrañamente mi llave abrió la puerta y todo estaba ahí, igual a como estuvo siempre o al menos como mi memoria, que no es tan buena como quisiera, lo recuerda. Adentrándome al living pude observar uno o dos muebles cambiados de lugar y cortinas un poco más claras, lo cual me descoloco un poco, pero más que nada por costumbre a lo anterior.

Esa foto en la biblioteca supo captar mi atención igual que siempre. Es gracioso como la imagen nunca cuenta la verdadera historia detrás de la sonrisa, como un Dorian Gray a la inversa, la belleza puede ser terrible, traicionera e irremediablemente hipnótica si uno deja que así suceda.

La limpieza lo invadía todo. Me sorprendió lo inmaculado de las blancas paredes y los blancos techos, que en otros tiempos supieron lucir amplias manchas de humedad, como si fueran cicatrices de esas que uno no tiene más remedio que llevar a cuestas. Me pregunte cuanto pasaría hasta que volvieran, sé que siempre lo hacen.

Tan familiar me resultaba todo, que esa calma hostilidad que siempre trajo aparejado su silencio no tardo en hacerse notar. Hay hábitos que uno no entiende porque los mantiene, hasta que los segundos empiezan a doler más de lo que deberían. Fue entonces que decidí irme para siempre, por la misma puerta por la que entre y sin hacer ruido.

Caminé por el pasto y finalmente sentí algo de paz.

29 de enero de 2008

Un buen año para las rosas

La estatua de Rodríguez Peña me mira inquisidora mientras me pierdo pensando cuanto mejor le queda el invierno a su plaza. Hace rato que se acabó la música en mi MP3, pero sigo con los auriculares puestos. Me gusta así, mantiene a la gente con intenciones de salvar mi alma lejos.

No es que no crea en el cielo, creo que creo, pero desconfío de la posibilidad que una persona de corbata y manga corta me vaya a hacer entrar como si fuera mi casa con tan solo ceder un 10% de mis ingresos al mes.

Callao solía ser más amable, ni siquiera sé que hago caminando por ahí, pero lo estoy haciendo más rápido que de costumbre. Ya no hay palabras, quiera o no soy dueño de mis huellas y donde quieran llevarme. Una canción no vendría mal en este momento.

Me pregunto si tendré algo de Elvis Costello.

28 de enero de 2008

Ritual de lo habitual

ESTACIÓN COLEGIALES - RETIRO

4:30AM - DESPERTADOR - TRABAJO - FACULTAD - CASA - DORMIR (ALGO) - 4:30AM - REPETIR CICLO (MANTENER MOTIVACIÓN Y FOCO)

Ese trayecto y esa rutina sirvieron como disparadores para escribir Inercia.

Trabajar, estudiar, conocer gente, enamorarse, consumir bienes materiales, tratar de no incomodar a nadie, tratar de mantener una identidad e integridad mientras todo el mundo parece tener una opinión al respecto.

Decidiste entrar al juego del capitalismo y te diste cuenta que te gusto demasiado hasta que ya no te gusto nada (el comunismo no es opción hace rato). Compraste una fanta$ía en la que pagaste con todos tus sueños y no te dieron cambio.

Cuando todo esto sucede y hasta tu círculo de contención lucha para evitar su propio naufragio, ¿Hacia donde podes salir? ¿Hay alguien a quien le importe? ¿Se termina alguna vez todo eso? ¿Esto era crecer?

La suma de todas estas preguntas es Inercia, un modo que encontré de decir "no me voy sin dar batalla" (aunque nada garantiza que pueda ganarla).

El audio acá abajo.

22 de enero de 2008

La única mentira digna de contar

Hubo una época en que era mejor escribiendo, era cuestión de sentarme en el teclado y las manos se movían solas, punzantes como agujas y precisas como relojito suizo. Solía ser un muy buen observador hasta que me di cuenta que en realidad solo veía partes de lo que debía ver.

La moraleja de la historia es que la vida hace lo que quiere con nosotros y simplemente somos el ciruja que va colgado del último vagón, esperando que frene en alguna estación para mandarnos más al medio y garronear una moneda. No es lo más justo, no es lo que a uno le gustaría que fuera, pero es como es.

En fin, debería haberme robado ese libro en la calle Sucre... hubiera sido una buena anécdota.

18 de enero de 2008

Podría ser peor

No hay nada como un viejo y querido consuelo de tontos para no solo seguir sintiéndose como la mierda, sino también un egoísta malaprendido.

26 de noviembre de 2007

Le juro oficial, cuando pasé estaba en amarillo

Ya estuve ahí.

Ya vi esas paredes, techos y pisos.

Y el calendario, también el calendario.

Hubo muchos otros días como este, vienen varios más.

O así me dijeron.

Y si en cada baldosa quedo un recuerdo, hay cuadras que son pesadillas.

Pero que puedo hacer, el mar siempre estuvo a quinientos kilómetros.

Hay cosas que nunca cambian.

Lo bueno es que uno sigue.

O así me dijeron.

5 de octubre de 2007

Soy un espía, un espectador

Una gran parte del año que corre transcurrió dentro de un estudio de grabación, dándole forma a lo que va a ser el primer disco de DIECIS1E7E, la banda en la que soy bajista.

Fue precisamente durante esas sesiones que, casi como un juego, empezamos a coquetear con la idea de grabar algunos covers, no para incluir en el disco, sino simplemente para nosotros, nuestros amigos y algún que otro desprevenido que la bajara en el Ares.

Teniendo estas canciones ya mezcladas y masterizadas, me pareció conveniente compartir con ustedes una de mis preferidas. Tal vez la conozcan, se llama "Persiana Americana", fue originalmente grabada por una banda llamada Soda Stereo y la pueden bajar clickeando acá.

16 de septiembre de 2007

Birmingham

Vivo por la zona hace años, pero nunca me había percatado de su existencia hasta hace poco tiempo atrás. Cabe aclarar, que por poco tiempo atrás, me refiero a un par de meses, digamos unos cuatro o cinco, que muchas veces se pasan volando y otras tantas toman una vida entera (creanme, sé de lo que hablo).

Últimamente nos hemos hecho bastante cercanos: día a día, bueno, no tan seguido pero si frecuentemente, es testigo de mi andar y volver, de mis madrugones apurados y del sosego que precede cada hasta mañana, sin dudas mi momento favorito de todo el jornal.

Me gustan sus idas y vueltas. Me gusta quedarme un rato ahí arriba, mirando los trenes, y remontarme a mis cinco años, a la aventura que significaba cruzar otro puente, el de la estación de Nuñez, mientras saltaba bien fuerte para asustar a mi hermano, que estaba convencido que se iba a venir abajo.

Pero como al recuerdo hay que darle el tiempo justo y no más que eso, muchas veces prefiero quedarme mirando al paisaje, sin pensar en nada. La experiencia me ha demostrado que no hay nada como esto para poder reflexionar pacíficamente acerca de todo lo que sea necesario.

Finalmente, hay días que solo elijo cruzarlo. Después de todo es un puente y para eso sirve... no exageremos.

2 de septiembre de 2007

Memorias del Lexotanil (una ópera ligera en tres actos)

Comprendame Doctor, yo sé que usted sabe mucho de esto: es un tipo leído y por lo visto también ha viajado. Si de algo estoy seguro es que usted podrá orientarme... ¡Mire que no soy de tener muchas seguridades! No es que sea pretencioso, ni siquiera que plantee imposibles ¡Por favor, no vaya a pensar mal de mí Doctor, no usted!

Mireme bien, soy un tipo común y corriente: mi mayor crimen ha sido no afeitarme en el día de la fecha... no ha sido de descuidado, no crea que soy de esos que no les importa su apariencia, he sido bien educado y bien aprendido. Tan solo tuve la intención de robarle unos minutos más a la cama antes de salir para la oficina, sabe usted bien Doctor que la gente como yo solo puede darse esos pequeños gustos y no mucho más que eso.

Doctor ¿Sabe algo? A veces pienso en mi vieja y mi viejo, la casa que teníamos en Los Lobos y el jardín gigante, mi perro ladrandole a los árboles y el embustero de nuestro vecino que juraba tener pileta pero jamás nos invito a usarla... pienso que linda era esa época y como ha cambiado todo, y tanto... como a uno el tiempo lo cachetea poco a poco hasta que se hace bastante. Y Doctor, yo no digo que se vaya la tristeza... pero simplemente me gustaría que cada tanto venga un poco la alegría.

Cae el telón

9 de junio de 2007

Fiebre de sábado por la tarde

Nada como un poco de abandono hacia uno mismo para sentirse mejor al respecto de todo.

23 de mayo de 2007

Mi pasado no paso por vos

Allá lejos y hace tiempo, por el 2001, comencé un blog llamado Terapia de Ruido, en el cual básicamente escribía las mismas pelotudeces que acá, solo que con mayor frecuencia.

Creí que nadie iba a leerlo, pero de repente un día una persona me paro por la calle para felicitarme por lo que escribía y me paranoiqueo bastante. Paso una vez más y casi me vuelvo demente: ese día cerré el blog para siempre (tiempo después, en un acto heroíco de ciclotímia, abrí un fotolog, el cual fue divertido un rato, luego no y así murió también).

Volviendo al tema, ya que estabamos hablando del blog y no de como siempre termino cerrandolos, me daba un tanto de lástima no guardar un recuerdo de una etapa que reflejo mucho cambios en mi vida, por lo tanto me salve todo eso un .doc, el cual luego de releerlo, me llevo a las siguientes conclusiones:

A) Inocencia, divino tesoro.
B) He escrito cosas casi-brillantes en agudeza, observación e ingenio... claro que su relación es 1/10 en comparación con la cantidad enorme de pelotudeces que predominan.
C) Usando una fuente verdana 7 escribí 65 páginas y 41563 palabras. No se si es mucho o poco, pero impone. Obviamente todavía no leí casi nada. Es más, no se si quiero seguir leyendo.
D) La mejor frase que dije en mi vida, la dije el día domingo 16 de marzo del 2003, a las 11:33a.m. La misma decía lo siguiente: "necesito tres cosas... la primera es taurina, la segunda es cafeína, y la tercera es que esten combinadas".

Bueno, nostalgia, ya invadiste mucho.

Afuera.

29 de enero de 2007

Yrigoyen 700

Leyendo las anotaciones de este cuaderno que comparto con ustedes, algunas hechas hace casi dos años ya, no puedo evitar indignarme ante los caprichos del tiempo.

Es que habiendome acostumbrado a que vuele casi sin que uno se dé cuenta, no entiendo como justo ahora, donde un poco de esa velocidad no vendría nada mal, al señor se le ocurre aminorar su marcha drásticamente.

En este párrafo debería escribir una conclusión que logre que todo esto tenga un cierre redondo, pero por más vuelta que le dé no hay manera de lograrlo.

Así que esto termina así.

10 de agosto de 2006

Hasta Pacheco y Monroe. Sí, dos antes de Triunvirato

Estaba mirando esta foto que le había sacado a un perro y no sé porque se me vino esta frase a la cabeza. De repente la acompaño una historia sobre un diálogo de esos que creo haber vivido una de esas tantas veces que viví un diálogo, aunque para ser honesto con ustedes, nunca he tenido bien en claro si esas cosas realmente suceden o tan solo las imagino de aburrido que es vivir aquí abajo.

El único problema con toda esta remembranza habitando en mi cabeza, es que jamás ha gustado de mudarse a papel o pantalla por medios propios. Como si esto fuera poco, exige tiempo, atención e incluso buena ortografía, tres cosas de las que nunca he sido muy amigo, aunque me alivia de culpas sentir la reciprocidad del asunto.

A riesgo de sonar como mi padre, debo decir que ya bastante hago durante todo el día, como para encima andar sujeto a los caprichos de una situación de veracidad y origen dudoso, justo a esta hora que es cuando me gusta tomarme un descanso. No es este un momento en el que tenga ganas de ponerme a escribir y mucho menos sobre esta historia.

Aunque, no lo neguemos, puede que en algún momento las ganas vuelvan, me decida y lo haga. Al fin y al cabo tantas veces he decidido tantas cosas que sería necio en mí descartar esta posibilidad, cuando es totalmente factible que en algún momento pueda concretarse. Claro que para ese entonces, todo esto puede ser, tranquilamente, tan solo uno de esos recuerdos de los que me acuerdo porque no me acuerdo de que era que me tenía que acordar.

"No se puede tener todo en la vida" dijo un observador furtivo de la escena y procedió a esbozar un gesto de satisfacción absoluta, de esos que solo sabe esbozar todo aquel que entiende haber dicho una verdad irrefutable... Es que luego de tal demostración de sabiduría, uno ya puede dar por terminado el día y fue así como nuestro amigo, no lo dudo un instante, y pegándole un trago raudo, como de arrebato, al vino en caja que acaba de encontrar tirado en el cordón la calle, decidió acostarse.

7 de julio de 2006

¿Por qué insistir?

Nos matamos como animales y hace rato que olvidamos lo que es respetar a nuestros pares. Nos indignamos que un pedazo de mierda salga a los tiros por Belgrano, matando e hiriendo inocentes... pero a la vez veneramos, con total y enfermiza ceguera, a una de las partes culpables de la mayor masacre -por causas no naturales- de nuestra existencia patria, incluso olvidando, sumidos en un peligroso fanatismo, a las verdaderas víctimas de todo esta tragedia.

Diría que desde 1930 hasta acá nos fuímos yendo lentamente al carajo, pero creo que nuestra propia esencia y soberbia nos condena a repetir día a día nuestra historia y desgracia. Porque somos argentinos y las sabemos todas. Porque si no la ganamos, la empatamos, la impugnamos, termina en incidentes, al menos fuímos campeones morales y estaba todo arreglado.

Y al leer esto muchos sonreíremos, y nos diremos a nosotros mismos "je, que hijo de puta", y así seguiremos a los tumbos, viviendo mil cromañones todos los días.

Quiero creer que se pueden cambiar las cosas, quiero creer en la gente y en mi mismo, pero definitivamente jueves como estos hacen que mi amor por Ezeiza aumente por metro cuadrado... ya es tarde, mejor me voy a dormir, que la fiebre no me baja y no quiero volver a tener pesadillas.

2 de mayo de 2006

Hola, te odio... ¿No me dirías tu nombre?

No voy a mentir y decirles que me estaba desesperando por escribir algo, pero luego de casi un mes sin dejar huella por estos lugares, me pareció correcto dar señales de vida.

¿A que se debió la ausencia?

Exactamente al mismo motivo que va a causar que dentro de poco este lugar este inundado de textos, fotos y canciones nuevas.

Mientras tanto, será cuestión de encontrar un lugar donde comprar pescado.

14 de abril de 2006

El video mató a la estrella radial (a ella no le importo)

Quienes quieran ver el video de Baby Scream!!?! "I Couldn't Care Less About my Life" no tienen más que clickear acá abajo. El mismo trata de dos... dos algo que le cambian permanentemente el cuarto a una pobre niña y bueno, uno de esos algos soy yo.

5 de abril de 2006

Doce veces el dolor

Aunque estaba presente en las canciones que mi vieja supo inculcarme desde que tengo uso de la razón, o en ese poster que colgaba en la pared de mi cuarto al que todas las noches miraba como embobado antes de irme a dormir, una de las cosas que solía atormentarme de chico fue nunca haber tenido a John Lennon.

No me refiero a esto como una posesión, sino al hecho de lamentar nunca haber podido escucharlo en un disco que fuera nuevo, no verlo en algún reportaje, diciendo algo que una vez más revolucionara todo. No fue posible gracias un loco de mierda que decidió llevárselo antes de hora, buscando apropiarse tal vez de un poco de su brillo a fuerza de balazos.

Nunca tuve a John Lennon, pero sí tuve a Kurt Cobain.

Guardo memorias de ver el unplugged cuando todavía era novedad, de reportajes en Semana Rock o el estreno de algún video. También recuerdo ese fin de semana pegado al televisor llorando mientras miraba la programación especial de MTV porque ya no estaba más entre nosotros.

Cada abril desde 1994, precisamente para esta fecha, vuelve todo su recuerdo, su presencia, su carisma y su talento, para ser un fiel recordatorio de porque amamos a la música, y todo lo que nos produce.

Porque Cobain, junto a Richey Edwards, representa esa clase de talento que una vez cada tanto aparece y nos deslumbra, que con la honestidad como componente principal y no negociable, llega a gritar su verdad, sangrarla y desaparecer, dejando un legado que jamás pasara de moda, porque al fin y al cabo ya ha trascendido cualquier moda posible.

En un mundo que cada vez promueve más a héroes desechables y vacíos de contenido, creo que es muy importante tomarnos este momento para recordarlo no por como termino, sino por lo que fue y lo que nos dejo.

Gracias por todo Kurco. Doce años ya, la puta madre, como se te extraña.

27 de marzo de 2006

Córdoba y Pellegrini

La ciudad se esta despertando y miro todo por la ventana. El paisaje gris invita a soñar con perderse en sus alrededores, que se prestan como escenografía ad-honorem de esos días en los que uno solo quiere dialogar consigo mismo.

Será cuestión de caminar entonces, acá ya no hay nada que me retenga.

24 de marzo de 2006

Nunca más

(................................).

«Es muy difícil contar el terror de los minutos, horas, días, meses, años, vividos ahí...

(................................)

en el primer tiempo el secuestrado no tiene idea del lugar que lo rodea. unos lo habíamos imaginado redondo; otros como una especie de estadio de fútbol, con la guardia girando sobre las cabezas.

(................................)

No sabíamos en qué sentido estaban nuestros cuerpos, de qué lado estaba la cabeza y hacia dónde los pies. Recuerdo haberme aferrado a la colchoneta con todas mis fuerzas, para no caerme, a pesar de que sabía que estaba en el suelo.

(................................)

Sentíamos ruidos, pisadas, ruidos de armas, y cuando abrían la reja nos preparábamos para el fusilamiento. Las botas militares giraban y giraban alrededor nuestro».

(................................).


[ Callizo, Liliana // legajo Conadep n° 4413 // texto extraído de www.nuncamas.org ]


Treinta años ya pasaron y a pesar de que cambiaron muchas cosas, y hoy por hoy, con todas sus falencias y defectos, podemos disfrutar de una "democracia"... no cambio nada: día a día vivimos las secuelas de un hecho sanguinario que se robo una generación entera de argentinos y dejo instaurada en nuestra forma de ser los nefastos "algo habrán hecho" y "no te metas".

El 24 de marzo es hoy, pero si no ejercitamos la memoria, ese bicho molesto que a los argentinos tanto nos gusta ignorar y pisotear, puede volver a ser mañana, pasado y todos los días. Yo no me olvido que en diciembre del 2001, muchos pidieron que vuelvan las botas.

Por respeto a los que no están, por las familias que quedaron destruidas, por todo aquel que ame el hecho de poder estar en desacuerdo con algo y expresarlo, sin temer que le tiren abajo la puerta de la casa para chuparlo, por nosotros, por nuestros hijos y los que vendrán... no olvidemos jamás, aprendamos de lo que la historia nos enseña y no permitamos que esto vuelva a suceder nunca más.

20 de marzo de 2006

Lunes por la madrugada

Horarios que solamente conocía de vuelta pasan a ser el punto de partida.

4:40a.m. va a sonar el despertador y que jebús se apiade de mi alma.

Mozo... haga ese café inyectable.

(Al momento de escribir estas líneas el plan era dormir. 114' más tarde podemos decir que el plan ha fracasado exitosamente).